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  • El equipo científico de la Universidad de Oviedo en el Jardín Botánico Atlántico de Gijón/Xixón realiza la primera síntesis sobre la ecología de semillas de los prados de siega europeos

    11 de Enero 2022

    El trabajo, publicado en ‘Annals of Botany', incorpora datos sobre 90 especies de plantas de 31 países y revela que las semillas de los prados de siega presentan características diferenciadas respecto a otras comunidades de herbáceas | Los prados de siega son parte esencial de los paisajes europeos y albergan una gran diversidad de plantas y fauna, pero están en peligro por el abandono de las prácticas agrícolas tradicionales | Estos hábitats se están revalorizando como fuente de semillas nativas: auténticos bancos de germoplasma vivos, que pueden emplearse en proyectos de conservación, restauración de ecosistemas y enverdecimiento urbano

    Eduardo Fernández Pascual.
    Los prados de siega son ecosistemas seminaturales que se mantienen gracias a las prácticas agrícolas tradicionales. Estos hábitats son una parte esencial de los paisajes europeos y asturianos, y albergan una gran diversidad de plantas y fauna asociada. Están considerados por esta razón Hábitats de Interés Comunitario en la Unión Europea, pero el abandono de las prácticas agrícolas tradicionales está produciendo la progresiva desaparición de los prados de siega del continente. Un equipo internacional, liderado por la Universidad de Oviedo y el Jardín Botánico Atlántico de Gijón/Xixón, ha llevado a cabo ahora la primera síntesis sobre la ecología de las semillas de estos prados de siega en Europa. El estudio, publicado en Annals of Botany, revista de máximo impacto, incorpora datos de 90 especies de plantas, procedentes de 31 países. 
     
    Eduardo Fernández Pascual, conservador del Jardín Botánico e investigador del Departamento de Biología de Organismos y Sistemas de la Universidad de Oviedo, explica que este trabajo ha demostrado que las semillas de los prados de siega presentan características diferenciadas respecto a otras comunidades vegetales de herbáceas de nuestra zona. "Hemos comprobado que mientras las semillas de otras comunidades herbáceas suelen presentar un grado de dormición fisiológica, que previene su germinación hasta después de la época desfavorable del invierno, las semillas de los prados de siega presentan escasa dormición y una alta germinabilidad en un rango amplio de condiciones", subraya. 
     
    Proceso de ‘domesticación'
    Estas características, según los autores del trabajo, no están relacionadas con las condiciones ambientales de los prados, sino que parecen ser el resultado de un proceso de domesticación a escala de comunidad, en el cual el manejo del ser humano ha seleccionado una germinación rápida pero adaptada a ocurrir en el momento de la siega. Hasta tal punto es así que las principales señales ambientales que hacen germinar las semillas de prados, la luz y la alternancia diurna de temperaturas, son características de los suelos justo después del momento de la siega. 
     
    Fernández Pascual añade que "esta germinación domesticada provoca que los prados de siega sean incapaces de mantener una reserva de semillas a largo plazo en sus suelos, de manera que un prado abandonado no se recupera sin una intervención humana que aporte semillas. Por otro lado, esta alta germinabilidad facilita el uso de las semillas de los prados de siega, y refuerza su papel como recurso natural para revegetar y regenerar espacios degradados".
     
    Para llevar a cabo el estudio, el equipo científico de la Universidad de Oviedo en el Jardín Botánico Atlántico de Gijón/Xixón ha realizado una síntesis de la ecología de semillas en prados de siega europeos, recopilando y analizando las bases de conocimiento necesarias para la aplicación de las semillas de prados de siega en proyectos de conservación y restauración. Con este propósito, los investigadores asturianos han colaborado con colegas de la Universidad de Zaragoza, del Instituto Nacional de Investigação Agrária e Veterinária de Portugal y de la Universidad de Pisa en Italia. El equipo de investigación ha empleado datos procedentes de dos proyectos en los que han participado la Universidad de Oviedo y el Jardín Botánico. 
     
    De un lado, el proyecto ENSCONET, financiado por la Comisión Europea, permitió la creación de una red europea de bancos de germoplasma. Los bancos de esta red han generado una importante cantidad de datos sobre germinación, que está disponible de forma abierta en http://enscobase.maich.gr/, y que se ha empleado en este trabajo para caracterizar la germinación de los prados de siega. De otro lado, el proyecto SOS PRADERAS (https://www.sospraderas.eu/) financiado por el programa INTERREG, que promovió la rentabilización de los prados de siega como fuentes de semillas nativas.
     
    "Aunque los prados de siega nos parezcan elementos naturales del paisaje, debemos de tener en cuenta que, en su origen, fueron un ecosistema novel, creado por el ser humano al aclarar un paisaje que originalmente estaba cubierto por masas forestales. En ese momento, se formaron las comunidades de prados, constituidas por especies que anteriormente ocupaban claros y orlas de bosque, así como otros hábitats abiertos. Estas especies tenían una ecología de semillas adaptada a sus hábitats anteriores y tuvieron que readaptar su regeneración al nuevo ambiente marcado por el manejo humano siguiendo un calendario anual acompasado a las prácticas agrícolas", comenta Fernández Pascual.
     
    Los autores del trabajo explican que la desaparición de estos hábitats viene dictada por el cambio en la manera de gestionar el territorio: los prados llanos y de fácil acceso son sometidos a una intensificación del manejo, mientras que aquellos situados en zonas apartadas y con mayores pendientes acaban siendo abandonados. En las zonas urbanas, la expansión de las ciudades es otra causa de su desaparición, lo que supone una pérdida importante de riqueza ecológica y cultural. 
     
    Fernández Pascual destaca que "hoy en día, los prados de siega se están revalorizando como una posible fuente de semillas nativas: auténticos bancos de germoplasma vivos, que pueden proveer de mezclas de semillas autóctonas para proyectos de conservación, restauración de ecosistemas y enverdecimiento urbano". Este investigador añade que "estos proyectos serán cada vez más necesarios en un territorio como el asturiano, en el que la reconversión industrial ha creado una gran bolsa de suelo urbano sin uso que precisa ser restaurado. Pero para poder desarrollarse, la industria de las semillas nativas requiere de una base de conocimientos sobre la ecología de la regeneración por semillas, incluyendo información sobre los mecanismos germinativos de las especies", concluye.
     
    Referencia:
    Eduardo Fernández-Pascual, Madalena Vaz, Beatriz Morais, Ramón Reiné, Joaquín Ascaso, Elías Afif Khouri, Angelino Carta, Seed ecology of European mesic meadows, Annals of Botany, 2021;, mcab135, https://academic.oup.com/aob/advance-article/doi/10.1093/aob/mcab135/6412745
     

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