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  • La Universidad de Oviedo exhibe sus hallazgos de los últimos 15 años en física de partículas

    17 de Diciembre 2021

    El grupo de Física Experimental de Altas Energías recoge en un artículo publicado en ‘Physical Review Letters' sus aportaciones con los trabajos realizados en aceleradores de partículas | Los investigadores subrayan que aumentar el conocimiento del llamado modelo estándar de la física resulta fundamental para avanzar hacia la nueva física

    Resultado de las medidas de las secciones eficaces de producción de dibosones en función de la energía en centro de masas realizadas por las colaboraciones CMS, ATLAS, CDF y D0 y comparadas con los cálculos teóricos. De las 14 medidas que se muestran, el Grupo de Física Experimental de Altas Energías del ICTEA (Universidad de Oviedo) ha realizado íntegramente 9 de ellas a lo largo de los últimos 15 años.
    Más de 15 años de trabajo en física de partículas resumidos en una publicación científica de alto nivel. El grupo de Física Experimental de Altas Energías de la Universidad de Oviedo acaba de publicar un artículo extraordinario en una de las revistas más prestigiosas en el campo de la física, Physical Review Letters, que recoge sus aportaciones más destacadas para el avance de física de partículas, una rama que estudia los componentes elementales de la materia y las interacciones entre ellos. El estudio ha visto la luz gracias al trabajo desarrollado por este grupo de la universidad asturiana con los aceleradores de partículas Tevatron y LHC.
     
    El artículo se resume en el gráfico que acompaña esta información. Lo insólito de esta figura, según el grupo asturiano, es que, de las 14 medidas que aparecen en ella, los investigadores de la Universidad de Oviedo han realizado íntegramente nueve. "Cada uno de estos puntos de energía supone años de trabajo e implica un entendimiento muy profundo y detallado de los datos recogidos, además de numerosos estudios complementarios", comenta Bárbara Álvarez González, investigadora Ramón y Cajal del Departamento de Física de la Universidad de Oviedo.
     
    Lo interesante de cada una de las medidas que forman parte de la figura es que han permitido comparar detalladamente las predicciones teóricas del modelo estándar de la física de partículas a las energías que se han producido en colisionadores de partículas en los últimos 15 años. Los autores del trabajo explican que el llamado modelo estándar es seguramente la teoría física con mayor capacidad predictiva. Cualquier observación de alguna diferencia significativa que se alejara del modelo estándar hubiera supuesto la presencia de nuevos procesos físicos no predichos por esta teoría. 
     
    Y eso es precisamente lo que están buscando todos los grupos punteros de física de partículas: la llamada nueva física: fenómenos fundamentales que no están descritos por los modelos actuales. "Sabemos que existe esta nueva física porque existe la materia oscura, pero desconocemos cuáles son sus constituyentes, cuáles son sus partículas fundamentales ni cómo interactúan. Tiene que existir una nueva física, que se aleje del modelo estándar, que lo explique", comentan los investigadores. 
     
    Hasta ahora, sin embargo, los resultados obtenidos con los experimentos realizados con los aceleradores de partículas no se han apartado del llamado modelo estándar. La aparición de indicios que confirmaran empíricamente la existencia de la llamada nueva física sería un pasaporte seguro hacia el Nobel, según los investigadores de la Universidad de Oviedo. 
     
    El Grupo de Física Experimental de Altas Energías de la Universidad de Oviedo, integrado en el Instituto Universitario de Ciencias y Tecnologías Espaciales (ICTEA), está formado por ocho doctores y seis investigadores predoctorales y participa activamente desde 1996 en los experimentos que se llevan a cabo en la Organización Europea para la Investigación Nuclear, popularmente conocido como el CERN. Los cerca de 3.000 investigadores que trabajan en este laboratorio dentro del experimento CMS (Compact Muon Solenoid) publican en torno a cien artículos al año, más de un millar desde 2008. La contribución de la Universidad de Oviedo es muy significativa.
     
    Los autores del artículo destacan, cuando se les pregunta por la utilidad de sus trabajos, que estamos hablando siempre de ciencia básica, no aplicada. "La utilidad de la ciencia básica es producir conocimiento, como el que aportamos en este artículo, que pueda ser utilizado posteriormente en la búsqueda de aplicaciones prácticas", comentan. "Cuando Joseph John Thomson descubrió el electrón, estaba haciendo ciencia básica. Nadie entonces pensaba en su utilidad", concluyen.
     
    Referencia:
    Measurements of the Electroweak Diboson Production Cross Sections in Proton-Proton Collisions at √s=5.02  TeV Using Leptonic Decays A. Tumasyan et al. (CMS Collaboration)
    Phys. Rev. Lett. 127, 191801 – Published 2 November 2021. DOI: https://doi.org/10.1103/PhysRevLett.127.191801
     

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