Normas básicas para trabajar en un laboratorio de radioisótopos

  1. El material radiactivo está constituido por núcleos inestables que se transforman a la vez que emiten radiación ionizante.
  2. Sólo podrá trabajar con material radiactivo el personal que haya recibido una formación previa a cargo del servicio de radioprotección.
  3. El material radiactivo tiene que estar siempre señalizado.
  4. Las zonas donde se manipula o almacena material radiactivo tienen que estar debidamente señalizadas a la vez que requieren una autorización administrativa previa a su funcionamiento. Estas zonas están constituidas por el laboratorio central de radioisótopos y por los laboratorios periféricos autorizados.
  5. La gestión de residuos radiactivos se ha de llevar a término de forma procedimentada y debidamente autorizada.
  6. El material radiactivo presenta básicamente dos tipos de riesgo:
    • de contaminación: cuando se tiene acceso directo al material radiactivo, sin material interpuesto.
    • de irradiación: cuando se interpone entre el material radiactivo y el receptor algún medio inactivo como es el aire o la cápsula donde va cerrada la fuente.
  7. La contaminación puede ser externa (cutánea) o interna con la incorporación de material radiactivo por ingestión, inhalación o heridas.
  8. Para evitar la contaminación externa se tiene que utilizar el vestuario de protección adecuado (guantes como mínimo), mientras que para evitar la interna está prohibido beber, comer y fumar dentro de la instalación.
  9. Para evitar la irradiación, las fuentes sólo pueden ser retiradas de su contenedor o blindaje por personal cualificado. Ante el riesgo de irradiación hay que tener presentes tres variables básicas:
    • tiempo de exposición
    • distancia respecto a la fuente
    • blindaje interpuesto