Normas básicas para trabajar en un laboratorio de radioisótopos
- El material radiactivo está constituido por núcleos inestables que se transforman a la vez que emiten radiación ionizante.
- Sólo podrá trabajar con material radiactivo el personal que haya recibido una formación previa a cargo del servicio de radioprotección.
- El material radiactivo tiene que estar siempre señalizado.
- Las zonas donde se manipula o almacena material radiactivo tienen que estar debidamente señalizadas a la vez que requieren una autorización administrativa previa a su funcionamiento. Estas zonas están constituidas por el laboratorio central de radioisótopos y por los laboratorios periféricos autorizados.
- La gestión de residuos radiactivos se ha de llevar a término de forma procedimentada y debidamente autorizada.
- El material radiactivo presenta básicamente dos tipos de riesgo:
- de contaminación: cuando se tiene acceso directo al material radiactivo, sin material interpuesto.
- de irradiación: cuando se interpone entre el material radiactivo y el receptor algún medio inactivo como es el aire o la cápsula donde va cerrada la fuente.
- La contaminación puede ser externa (cutánea) o interna con la incorporación de material radiactivo por ingestión, inhalación o heridas.
- Para evitar la contaminación externa se tiene que utilizar el vestuario de protección adecuado (guantes como mínimo), mientras que para evitar la interna está prohibido beber, comer y fumar dentro de la instalación.
- Para evitar la irradiación, las fuentes sólo pueden ser retiradas de su contenedor o blindaje por personal cualificado. Ante el riesgo de irradiación hay que tener presentes tres variables básicas:
- tiempo de exposición
- distancia respecto a la fuente
- blindaje interpuesto
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