Además de ocuparse de una actividad tan esencial como la docencia, los profesores universitarios dedican parte de su tiempo a ahondar en el conocimiento de sus respectivas áreas de conocimiento. La investigación es para ellos un instrumento que les permite mantenerse al día de las últimas aportaciones científicas, así como incorporar en sus clases el conocimiento más reciente. La publicación de libros y artículos en revistas académicas, así como las conferencias y la participación en congresos, son prueba de los frutos de dicha labor investigadora.