Las Universidades han sido, en términos generales, lentas a la hora de reconocer la importancia del turismo como campo disciplinar. Ello es debido a una doble falsa razón: el tradicional escepticismo hacia el sector terciario como creador de actividad económica y la consideración que, en tanto que actividad profesional, el turismo no requiere de conocimientos científicos específicos. Ambos planteamientos deben considerarse, hoy en día, fuera de lugar. Es por ello que ya desde los años ochenta, los países más avanzados del mundo han incorporado itinerarios curriculares relacionados específicamente con el turismo en su sistema universitario.
El carácter reciente de esta incorporación así como la diversidad de motivaciones, contextos y niveles de desarrollo del turismo en los diferentes países que la han realizado han tenido como consecuencia que, si bien los sistemas universitarios de buena parte de los países de Europa y de Estados Unidos y Canadá cuentan con estudios conducentes a Titulaciones Superiores y de posgrado en Turismo, de hecho, tal como ya puso de manifiesto la Comisión Interdepartamental que planteó la actual Diplomatura de Turismo, "no existe un consenso sobre el planteamiento genérico, ni sobre los contenidos de las enseñanzas superiores en turismo fuera de España. De ahí que pueda considerarse la existencia de diversos modelos según los sistemas educativos y las necesidades de cada país".
En cualquier caso, lo relevante es, sin embargo, que hay países como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido o Francia (algunos de ellos con una dimensión de su actividad turística con menor peso que en el caso español) que tienen estudios de posgrado en turismo consolidados y de reconocido prestigio. Su enfoque difiere, de todos modos, según provengan del área del análisis económico-social, de la administración y gestión de empresas, de la planificación de la actividad, o de orientaciones técnicas y profesionales como la hostelería (Suiza). Esta complejidad se acentúa, además, no sólo por causa de la orientación curricular de los estudios sino también debido al modelo que sigue el sistema de enseñanza superior en cada uno de los países. Puede hablarse, de todas, maneras, de tres diferentes tipos de perfiles. Los multidisciplinares (que incluyen facetas como el ocio y la recreación), los especializados, ya sea en el ámbito de los negocios, del alojamiento y acogida, de la administración pública o de la planificación de la actividad y, en tercer lugar, las combinaciones entre ellos.
También las universidades españolas han comenzado a desarrollar de forma reciente los posgrados en turismo. Así, fruto de los trabajos realizados por la Red Intur de Universidades españolas, desde mediados de la ´decada del 2000 diversas universidades de nuestro país ofrecen el Máster en Dirección y Planificación del Turismo, entre ellas y sólo a título de ejemplo, las Universidades de Valencia, Vigo, Gerona, Málaga, Sevilla, Alicante, Islas Baleares, Santiago de Compostela, Las Palmas de Gran Canaria, La Laguna, La Coruña y la propia Universidad de Oviedo. Está última ofertó por primera vez el mencionado máster (a cuya reforma corresponde esta memoria) en el curso académico 2005-2006.