La Universidad de Oviedo incluye en su oferta de estudios la formación de profesionales en Bioquímica desde el año 1994, fecha en la que se implantó el título de Licenciado en Bioquímica de segundo ciclo. La implantación del Grado en Biotecnología, cuya organización y planificación se presenta en esta Memoria, supone la transformación de los estudios de Licenciatura en Bioquímica de segundo ciclo en un Grado en Biotecnología de cuatro cursos académicos, en los que además de una sólida formación bioquímica se incluyan materias que cubran los aspectos mas relevantes de la Biotecnología con el fin de obtener una titulación altamente profesionalizante, de manera que a través del estudio combinado y coordinado de materias propias de la biología, la química y la ingeniería, se adquieran competencias que no aportan por sí solos ninguno de los grados científicos "clásicos", como la Biología o la Química.
La Biotecnología se puede definir (ver OECD Biotechnology Statistics, edición del 2006) como "la aplicación de la ciencia y la tecnología al estudio de los organismos vivos, así como a partes, productos y modelos derivados de los mismos para manipular materiales vivos o inertes con el fin de generar conocimiento, bienes y servicios".
La Biotecnología representa un exponente fundamental de la economía basada en el conocimiento, y debido a su carácter innovador está teniendo un enorme impacto sobre el progreso, desarrollando productos y tecnologías que inciden en todos los campos de actividad de los seres vivos. Junto con otros sectores como las Telecomunicaciones o la Nanotecnología, la Biotecnología está considerada por muchos analistas un motor muy importante de cambio tecnológico. Se trata de un sector transversal con profundos efectos sobre el desarrollo económico y el cambio estructural, que incide en una gran variedad de industrias generando productos de alto valor añadido, y repercutiendo positivamente en la calidad de la asistencia sanitaria, la competitividad comercial, y la creación de trabajo en los países desarrollados.
El potencial del impacto del desarrollo de la biotecnología sólo es comparable al que tuvo lugar con la llegada de la tecnología de la información, afectando a sectores tales como la salud, la agricultura, la pesca, la producción de alimentos, productos de cosmética y medicamentos, el medio ambiente o la producción energética, entre otros muchos, que en su conjunto se ha estimado que generan aproximadamente el 20% del PIB. El conocimiento del que disponen los biotecnólogos, que hace de vínculo entre la biología, la química y la ingeniería química, les permite optimizar y llevar a gran escala la síntesis de productos que afectan a todos estos campos citados. Así por ejemplo, además de la utilización directa de microorganismos genéticamente modificados para la producción eficiente de productos orgánicos como la cerveza o los productos lácteos, y productos farmacéuticos como la insulina o los antibióticos, otras aplicaciones biotecnológicas de microorganismos incluyen la biolixiviación, o el reciclaje, tratamiento de residuos y limpieza de zonas contaminadas por actividades industriales (biorremediación). Otras aplicaciones incluyen la utilización de células madre, el desarrollo de métodos de diagnóstico precoz de determinadas patologías –procesos tumorales o enfermedades neurodegenerativas, entre otros- la vigilancia de la seguridad alimentaria, o los ensayos de actividad biológica llevados a cabo por las industrias farmacéuticas, basados en la utilización de células animales en cultivo o animales transgénicos. Por otra parte, los microchips de ADN utilizados en los análisis genéticos, y la utilización de enzimas aislados o inmovilizados representan algunos ejemplos de aplicaciones biotecnológicas que no utilizan organismos vivos. En los últimos años se ha puesto de manifiesto asimismo el potencial de la biotecnología vegetal en la mejora de plantas o en el uso de las mismas como biorreactores baratos. La importancia socioeconómica y el carácter altamente innovador de la biotecnología ha sido puesto de manifiesto en distintos foros de análisis económico y social (veáse por ejemplo el 22º informe anual de la consultora Ernst & Young sobre el estado de la industria biotecnológica (Beyond Borders, 2008), o el informe Relevancia de la Biotecnología en España, 2007 de Genoma España).
La Biotecnología en Europa se encuentra ampliamente representada tanto en el ámbito universitario como en el industrial. La importancia de la formación en Biotecnología en la Unión Europea queda reflejada en el informe Consequences, opportunities and challenges of modern Biotechnology for Europe (European Commission JRC, EUR 22728 EN, 2007), en el cual se resalta el papel clave de la Biotecnología para lograr un desarrollo sostenible en Europa, y su especial incidencia en aspectos claves como el crecimiento económico, la protección ambiental o la salud pública. En dicho informe se destacan tres grandes áreas sobre las que la Biotecnología tiene particular incidencia: a) producción primaria y sector agro-alimentario, b) medicina y salud, y c) producción industrial, energía y medio ambiente, y se concluye que el impacto de la Biotecnología es amplio y en expansión.
Con respecto a la situación y perspectivas de la biotecnología en España, los análisis periódicos realizados por distintas organizaciones especializadas, tales como Genoma España (Relevancia de la Biotecnología en España, 2007), el Instituto Nacional de Estadística (INE, Informe 2007), o la Asociación de Empresas Biotecnológicas (ASEBIO,2006), coinciden en señalar la fuerte pujanza del sector biotecnológico en sus distintas facetas, el cual es ya un una realidad medible en términos de empleo, economía, producción, calidad de vida y bienestar de los ciudadanos. Asimismo, se resalta el alto nivel de la investigación en Bioquímica y Biología Molecular-Biotecnología de acuerdo con los baremos internacionales establecidos, siendo en la actualidad la primera disciplina en porcentaje de contribuciones científicas de impacto en el contexto internacional.
Queda, sin embargo, un largo camino por recorrer en relación a la transferencia de conocimiento al sector productivo, aspecto sobre el que la formación de biotecnólogos repercutirá sin duda positivamente.
Los estudios de Biotecnología están implantados en todos los países de la Unión Europea (ver las páginas web de Studieren para consultar la oferta educativa en las universidades europeas), y forman parte asimismo de la oferta formativa de universidades de Estados Unidos de máximo prestigio, tal como se puede consultar en la página web de Bio-Link, perteneciente al National Advanced Technological Education Center.
En España, la formación en Biotecnología tiene actualmente una gran demanda entre los estudiantes en aquellas universidades donde está implantada y en comparación con estudios relacionados, una nota de corte muy elevada. Los datos disponibles para el período 2004-2007 demuestran para los estudios en Biotecnología una demanda muy superior a la oferta, de manera que aproximadamente dos tercios de los potenciales estudiantes de Biotecnología de las universidades españolas se han visto obligados a elegir otro tipo de estudios. Además, la tasa de inserción laboral en Biotecnología es muy elevada, principalmente en el sector industrial y productivo (ver Libro Blanco de Bioquímica y Biotecnología).
Estos datos justifican ampliamente la implantación del Grado en Biotecnología en la Universidad de Oviedo. El análisis del interés científico, social y académico de la Biotecnología pone de manifiesto la necesidad de formar profesionales polivalentes que dispongan de las herramientas conceptuales y técnicas necesarias para responder a las necesidades de la sociedad y el mercado laboral en los diferentes ámbitos de investigación, desarrollo, producción, gestión y educación; es decir, un profesional con una formación multidisciplinar basada en el conocimiento de los sistemas biológicos, los procesos bioquímicos, la producción industrial, así como en la gestión empresarial y aspectos legales y éticos.