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  • Una investigación analiza por qué las mujeres no eligen los estudios científico técnicos

    16 de Enero 2014

    Un equipo de la Universidad de Oviedo constata que las creencias de autoeficacia condicionan la elección de las chicas a la hora de decantarse por una ingeniería o arquitectura

    De izquierda a derecha, Mercedes Inda, Sara Rodríguez, Vicente Peña, Jesús Hernández, Carmen Rodríguez, Carmen María Fernández, Omar García.

    Las mujeres son una sensible mayoría en las aulas universitarias. Sin embargo, las cifras dan un vuelco al ver los datos de los estudiantes que estudian una ingeniería o un grado técnico como arquitectura. El grupo de Análisis Sociológico y Cultural de los Procesos Escolares y Educativos (ASOCED) centra su última investigación en explicar las razones por las que las mujeres prefieren no decantarse por los estudios tecnológicos.

    Los expertos y expertas del Departamento de Ciencias de la Educación han encuestado a más de 5.000 estudiantes de Secundaria y universitarios y han testado las impresiones de padres/madres y docentes

    La perspectiva de género en la educación es una de las líneas de investigación que desde hace años desarrolla este equipo en el Departamento de Ciencias de la Educación de la Universidad de Oviedo. Su objetivo actual es determinar si el género juega un papel en la elección de estudios tecnológicos. Para ello, el proyecto Influencia de la autoeficacia en el rendimiento académico y en la elección de estudios científicos en Secundaria y Universidad, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, ha encuestado a más de 5.000 estudiantes asturianos y ha testado además las opiniones de madres/padres y docentes.

    Actualmente las mujeres son una mayoría clara en las titulaciones de humanidades, ciencias sociales y jurídicas y también en las carreras biosanitarias, pero su presencia en ingenierías cae de manera llamativa.

    Las primeras conclusiones que arroja el estudio revelan que las creencias de autoeficacia parecen condicionar en buena medida la decisión de las chicas a la hora de no escoger una carrera puramente técnica. "Por alguna razón ellas piensan que no van a ser capaces de rendir bien en esas materias, aunque los resultados de análisis de los datos de la PAU confirman que chicos y chicas tienen un rendimiento similar en este campo", explica Carmen Rodríguez, una de las investigadoras del grupo. Ese sentimiento de sentirse menos competentes en esas áreas influye en el interés que las alumnas muestran por esas titulaciones y por tanto también en su elección. Es más, esas menores creencias de autoeficacia las siguen mostrando las chicas que cursan estudios universitarios de ingeniería si las comparamos con sus compañeros varones.

    Junto al factor de la autoeficacia, los investigadores del Departamento de Ciencias de la Educación de la Universidad de Oviedo han comprobado que las expectativas de resultados también juegan un papel importante en la decisión de qué tipo de estudios elegir. Las expectativas de los hombres suelen ser más altas en cuanto a salario o puesto de relevancia en el mundo laboral, mientras que las mujeres sopesan otras consecuencias de su elección y valoran otros alicientes al pensar en el trabajo que les gustaría desempeñar.

    Amplia repercusión internacional

    La muestra de la investigación desarrollada durante los últimos tres años incluye a más de 4.000 alumnos de 4º de la ESO y 1º de Bachillerato de 74 centros del Principado y a un millar de estudiantes universitarios. Además, se establecieron grupos de discusión directa con padres, madres, profesores, profesoras, alumnas y alumnos para intentar conocer las razones que condicionan la elección final de los chavales. De hecho, uno de los enfoques en que se centra la investigación, aunque los datos todavía no están cerrados, es analizar en qué medida la formación que han recibido los progenitores influye en la que eligen sus hijos e hijas.

    La implantación de programas de orientación vocacional en los institutos puede ser una de las vías para que la variable de género pierda peso en la elección de estudios. "Deberían empezar a funcionar en los primeros años de la Secundaria, porque si lo dejas ir más allá los patrones ya están demasiado asentados como para alterarlos", remarca Carmen Rodríguez.

    La investigación desarrollada desde ASOCED sigue la línea de la Teoría Social Cognitiva de Desarrollo de la Carrera Vocacional, un enfoque que en España no suele aplicarse en el campo de la educación. La relevancia de los datos y conclusiones obtenidos han supuesto que en apenas unos meses casi una docena de publicaciones de impacto especializadas hayan publicado o aceptado artículos relacionados con el proyecto.

    Equipo investigador

    • José Vicente Peña Calvo
    • Susana Torío López
    • María del Carmen Rodríguez Menéndez
    • Carmen María Fernández García
    • Jesús Hernández García
    • Mercedes Inda Caro
    • Omar García Pérez
    • Sara Rodríguez Pérez

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