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  • La Universidad y la OSPA se suman al centenario de Britten con el programa 'Música y Guerra'

    19 de Noviembre 2013

    La iniciativa incluye dos conciertos y conferencias para acercarse a la obra del compositor inglés en el año del centenario de su nacimiento

    De izquierda a derecha, Ana Mateo, Rossen Milanov, Vicente Domínguez y Esteban Miranda.

    La Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias y la Universidad de Oviedo se suman esta semana a la celebración del centenario del nacimiento de Benjamin Britten con un programa cultural articulado alrededor del Réquiem de guerra. El maestro Rossen Milanov dirigirá los dos conciertos: el primero tendrá lugar el  próximo viernes, 22 de noviembre, fecha del natalicio del célebre compositor británico, y el segundo, al día siguiente, el sábado 23. Ambos se celebrarán en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo a las 20:00 horas.

    La institución académica colabora en esta iniciativa con sendas conferencias a cargo de María Encina Cortizo, profesora del Departamento de Historia del Arte y Musicología de la Universidad de Oviedo. Con el título "Fúnebres tañidos para aquellos que mueren como ganado": el Réquiem de Guerra de Benjamin Britten, la profesora realizará un acercamiento a esta gran obra sinfónico-coral el 20 de noviembre a las 20:00 horas, en el Aula Magna de LAUDEO Centro Cultural de Extensión Universitaria, Oviedo; y el 26 de noviembre, a la misma hora en el salón de actos del Centro de Cultura Antiguo Instituto, Gijón.

    El programa fue presentado esta mañana por la gerente de la OSPA, Ana Mateo; el vicerrector de Extensión Universitaria y Comunicación, Vicente Domínguez; el maestro Rossen Milanov; y el director del Coro de la Fundación Príncipe de Asturias, José Esteban Miranda. Vicente Domínguez destacó que esta iniciativa tendrá continuidad con otras colaboraciones en torno al ciclo Música y Guerra que la OSPA ha programado para la temporada 13/14.

    El Réquiem de guerra es una de las obras más importantes del siglo XX y un destacado canto a la paz de Britten. Para su interpretación, la OSPA contará con una plantilla ampliada de 86 profesores, y la participación de tres solistas y del Coro de la Fundación Príncipe de Asturias y su sección infantil, que suman 124 voces. Los solistas que participarán en este programa son la soprano rusa Evelina Dobraceva; el tenor irlandés Robin Tritschler y el barítono alemán Stephan Genz.

    Un poco de historia

    El War Requiem nace muchos años después de la terrible época de la II Guerra Mundial, en la década de los sesenta, gracias a un encargo. La ciudad de Coventry, objetivo de masivos bombardeos de la Luftwaffe, ve cómo su catedral queda destruida casi por completo la noche del 14 de noviembre de 1940; por ello, en la posguerra decide construir una nueva y mantener las ruinas de la antigua como símbolo de reconcialización y recuerdo del conflicto.

    Su arquitecto, Basil Spence, decide contar con artesanos y artistas locales en la decoración del nuevo templo, y para su re-consagración se encarga una obra nueva a Benjamin Britten, poniendo como única condición que presente una duración de entre treinta y cuarenta minutos.

    La consagración de la nueva catedral, que tiene lugar el 25 de mayo de 1962, se desarrolla dentro de un verdadero festival de arte. Britten deseaba que la obra fuera interpretada en sus papeles solistas por tres intérpretes de tres naciones fuertemente involucradas en la II Guerra Mundial, la soprano rusa Galina Vishnevskaya, el tenor Peter Pears y el barítono alemán Dietrich Fischer-Dieskau. Lamentablemente el Gobierno ruso impidió participar en el estreno a Vishnevskaya, que fue sustituida por Heather Harper.

    Para la composición del War Requiem, Britten emplea el texto latino de la Missa pro defuncis, pero añade, a modo de verdadero tropo, nueve poemas de uno de los mejores poetas de la Primera Guerra Mundial, Wilfren Owen. Éste, que fallece en 1918, a los veinticinco años de edad, una semana antes del final de la contienda, cuando participaba con su batallón en un desembarco en noroeste de Francia, escribe durante sus dos últimos años de vida una colección de poemas, "grito desesperado contra la inhumanidad del hombre contra el hombre" en palabras de Mervyn Cooke.


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