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  • La Universidad de Oviedo inaugura la Sala Augusto Monterroso para exhibir el legado del escritor

    21 de Diciembre 2011

    El fondo, cedido por la viuda del Premio Príncipe de Asturias en 2008 y catalogado por una comisión de expertos, incluye más de 9.000 libros y diversos documentos, obras de arte y condecoraciones.

    Intervención del rector en el acto de inauguración de la Sala Augusto Monterroso

    La Universidad de Oviedo ha inaugurado la Sala Augusto Monterroso en la primera planta de la Biblioteca de Humanidades del Campus de El Milán, donde quedará ubicado el legado que en 2008 cedió la viuda del escritor, Bárbara Jacobs, a la institución académica asturiana. El fondo del Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2000 ha sido catalogado y supervisado a lo largo de estos años por una comisión de expertos e incluye 9.066 libros y más de 260 entradas con cuadros, revistas, periódicos, cartas, fotografías y material audiovisual.

    La sala forma parte del Centro de Estudios Hispanoamericanos del Campus de El Milán. En el acto de inauguración participaron el rector, Vicente Gotor; el director de la Biblioteca Universitaria, Ramón Rodríguez; y la decana de la Facultad de Filosofía y Letras, Cristina Valdés. En su intervención, el rector recordó la visita a Oviedo del autor guatemalteco en 2000 "cuando quedó prendado de Asturias y de nuestra Universidad" y agradeció su viuda Bárbara Jacobs su generosidad con la institución académica asturiana. El Premio Príncipe de las Letras que recogió en el Teatro Campoamor puede verse en la Sala Monterroso como parte del legado del escritor.

    Vicente Gotor también reconoció el trabajo de la comisión de expertos, presidida por el profesor José Luis Roca e integrada por Ramón Rodríguez, Marta Pérez Toral, Ana Quijada y Gloria Rodríguez, y del personal de la biblioteca "que durante tres años han trabajado con dedicación, rigor y paciencia para catalogar todos los fondos recibidos". El director de la Biblioteca de la Universidad de Oviedo, Ramón Rodríguez, destacó la amplitud e importancia de los fondos personales de Monterroso y elogió la generosidad de personajes ilustres que con sus donaciones contribuyen a aumentar el valioso patrimonio de la biblioteca. También la decana de la Facultad de Filosofía y Letras Cristina Valdés subrayó el trabajo del personal de la biblioteca de Humanidades y la importancia de que el Centro de Estudios Hispanoamericanos quede a disposición de todos.


    La colección de un maestro


    El maestro del relato breve, fallecido en 2003, había atesorado a lo largo de su vida una amplia y variada biblioteca en la que destacan joyas como la primera edición de Ismos, de Gómez de la Serna; la segunda de Trilce, de César Vallejo; o la edición de 1851, la primera, de Escenas de la vida bohemia, el libro de Henri Murger que Puccini transformó en La Bohème y que marcó los años de juventud que Monterroso relató en Los buscadores de oro, sus memorias.

    Los fondos bibliográficos incluyen también una sección dedicada a lengua española y lenguas extranjeras, con diccionarios de diversos idiomas y textos de gramática; una sección de autores clásicos, con las principales obras de los clásicos griegos y latinos, como las obras completas de Tito Livio, Plauto, Cicerón o Platón; una sección de literatura universal, con estudios críticos sobre El Quijote, y una amplia muestra de la literatura hispanoamericana de los siglos XIX y XX, con las obras completas de Jorge Luis Borges, Julio Cortázar o Pablo Neruda; y una sección de poesía que supone un recorrido por la historia que parte de los clásicos hasta la actualidad.

    Abundan, además, los clásicos españoles e ingleses y las recopilaciones de aforismos y proverbios, los volúmenes dedicados a las artes plásticas, la música o las ciencias. El archivo documental de Monterroso recopila una extensa colección de revistas, escritos, anotaciones personales, cartas originales de artistas de la vanguardia norteamericana como Yoko Ono, y grabaciones de programas televisivos. El legado cuenta también con obra gráfica, que incluye retratos de Augusto Monterroso, grabados, litografías, esculturas y dibujos. Algunos libros incorporan anotaciones, dibujos e incluso guardas originales de Diego en la edición del Canto general de Pablo Neruda.

    Finalmente, destaca el apartado de condecoraciones y distinciones, en el que se pueden ver el título y la escultura de Miró recibidos por Monterroso con motivo de la concesión del Premio Príncipe de Asturias de las Letras, además de la Orden de Isabel la Católica o el Premio Nacional de Literatura.


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